Obviamente, tres tardes no bastan para abarcar toda la temática del impacto de la tecnología en el medio ambiente (recordemos que la tecnología representa actualmente casi el 4 % de las emisiones de gases de efecto invernadero —GEI— en todo el mundo), y mucho menos tres páginas.

No obstante, intentaremos resumir todo lo que se dijo durante la primera edición de la Digital Impact Week, que se celebró del 2 al 4 de noviembre de 2021 con nuestros socios: Green IT y OVH.

 

martes, 2 de noviembre de 2021: De la adicción a un diseño frugal
Bertrand Bailly (Davidson Consulting) y Frédéric Bordage (fundador del colectivo GreenIT.fr)

El 6º informe del IPCC[1] da escalofríos (o más bien, calores). La influencia humana en el clima es un hecho constatado y el planeta se ha calentado entre 0,95 °C y 1,20 °C desde el inicio de la era industrial. Las consecuencias ya son visibles: aumento del nivel del mar, disminución del hielo marino del Ártico, retroceso de los glaciares… ¿Una de las causas concretas? El aumento de la concentración de CO2 en el aire, que contribuye al efecto invernadero[2].

[1] IPCC: Informe publicado por el IPCC desde 1990, que en su 6ª edición revisó 14 000 publicaciones científicas, con la participación de 234 autores de 65 países diferentes y más de 78 000 comentarios de revisión.

 

[2] Efecto invernadero: Algunos gases presentes de manera natural en la atmósfera (gases de efecto invernadero: los GEI) contribuyen al calentamiento mundial. El consumo excesivo y la transformación de materias primas por parte del ser humano han provocado un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

En 2020, el 3,8 % de las emisiones de gases de efecto invernadero se deberá a la tecnología. En 2010, la huella medioambiental de la tecnología fue del 2 %. Por tanto, se ha duplicado en tan solo 10 años, y el colectivo GreenIT.fr prevé el mismo aumento únicamente en 5 años. Sin una respuesta colectiva, la tecnología representará el 6 % de la huella mundial en 2025[1].

              «La tecnología constituye un recurso crítico y no renovable que se agota inevitablemente», F. Bordage.

Además, la fabricación de equipos y terminales digitales depende de recursos «finitos», como los minerales raros, que se agotarán en una o dos generaciones.

[1] Fuente: «Huella ambiental de la economía digital global», GreenIT.fr, 2019 y «Estudio iNUM: impactos medioambientales de la tecnología en Francia», GreenIT.fr, 2020, cifras actualizadas.

La adicción que hemos desarrollado a la tecnología es similar a la de un drogadicto. Por ello, es necesario un cambio de mentalidad: debemos ser más sobrios. Reducir la producción de aparatos electrónicos, aumentar su vida útil, razonar sobre su uso… Son ejemplos de mejoras para reducir nuestra huella ambiental. Esta sobriedad también implica un enfoque de diseño frugal. Este diseño más ecológico no se limita a la concepción de una aplicación o de un sitio web, sino que se refiere más globalmente a una acción a escala sectorial.

Por muy sencilla que sea esta acción, puede ir acompañada de multitud de servicios «auxiliares», como la posibilidad de reservar un hotel, un coche, promocionar marcas asociadas, etc. Estos servicios auxiliares suelen formar parte del conjunto de la maquinaria del software. La sobriedad digital pretende así reducir este excedente prestando únicamente el servicio necesario.

Esta constatación puede parecer alarmante. Pero ya están surgiendo enfoques que pretenden reducir la huella de los servicios digitales. Mediante el diseño ecológico, la adopción y el intercambio de buenas prácticas y herramientas y la atención a una serie de parámetros, es posible reducir drásticamente el impacto medioambiental de un proyecto digital. Hemos querido demostrarlo con ejemplos concretos en nuestras siguientes intervenciones.

Jueves 3 de noviembre: ¿Cuáles son los catalizadores de un enfoque «Less-Impact»?
Johann Besse (director de datos en Davidson Consulting), Hannah Setton (directora de proyectos de TI), Jules Delecour (Lead Culture Tech), Benjamin Danglot (doctorando en ingeniería de software)

La segunda sesión presentó la puesta en práctica de las recomendaciones y una reflexión centrada en la tecnología adecuada con un enfoque DevOps.

¿Cuál era el objetivo? Contar la historia de un enfoque transversal a partir del control de su impacto mediante la gestión de proyectos. El PMI® ofrece una serie de catalizadores para integrar el control de su impacto ecológico. Un ejemplo es la gestión de riesgos: al añadir un punto más en la categorización de los criterios de impacto de un riesgo, se le otorga automáticamente una mayor ponderación, lo que fomenta la puesta en marcha de acciones de «bajo impacto».

Los proyectos tienen que ver con las personas, por lo que es esencial trabajar lo antes posible en la concienciación y la formación de los equipos de desarrollo, así como de todas las partes interesadas en el proyecto. Existen herramientas, como Le fresque du climat[1], que pueden aplicarse a distintos niveles de una compañía: equipo, proyecto, empresa, etc. Es importante elegir a sus socios (proveedores, clientes, etc.) en función de su compromiso con un «bajo impacto»: se añade así el criterio «I=impacto» a los criterios habituales de CCP (Calidad, Coste, Plazo).

[1] Fresque du climat: Herramienta de concienciación sobre el cambio climático

Cuando la elección correcta de las tecnologías y el regreso a la frugalidad permiten el desarrollo de soluciones sostenibles, podemos hablar de «Right-Tech[1]».

Gestionar un proyecto controlando su impacto también requiere un seguimiento durante la fase de ejecución. La cultura DevOps/DevSecOps brinda un conjunto de herramientas y métricas para garantizar el control. El objetivo: integrar directamente un conjunto de prácticas y herramientas en los procesos de DevOps.

[1] «Right-Tech»: Concepto mencionado en la revista n.°100 publicada por la Escuela de Minas

En colaboración con el colectivo GreenIT.fr, Orange Business Service, Snapp’ y otros, Davidson está desarrollando un plugin de código abierto de Sonarqube[1] que pretende poner de relieve las buenas prácticas de la ecocodificación.

También se han desarrollado otras herramientas, como GreenIT-Analysis-cli, que «abarca» el plugin Chrome GreenIT-analysis para medir el EcoIndex de un sitio web y sugerir mejoras para cada página de este último. El objetivo de estos proyectos es desarrollar un conjunto de herramientas para cada etapa del proceso de entrega de un software.

Entre las etapas de la entrega de un software, la fase de pruebas es crucial. También constituye una forma de analizar su comportamiento energético. Ahora, gracias a la herramienta Diff-XJoules, es posible cuantificar la regresión energética de las pruebas unitarias de una aplicación. Ubicado en una cadena de integración y despliegue continuos, puede utilizarse para bloquear o no el proceso de entrega de una aplicación si su consumo de energía aumenta de forma significativa.

[1] Sonarqube: Herramienta de análisis de código fuente desarrollada por SonarSource 

Dar sentido a todos estos parámetros mediante el seguimiento de indicadores y garantizar el cumplimiento de un conjunto de buenas prácticas conforman así la base del enfoque «Less-Impact».

 

Jueves 4 de noviembre: Impacto medioambiental de un servicio alojado
Tristan Vuillier (director de los programas del entorno OVHCloud)

Tras compartir los primeros catalizadores para adoptar un enfoque «Less-Impact», se dedicaría toda una tarde a la gestión del hardware. Por ello, Tristan Vuillier, director de programas medioambientales de OVHcloud[1], presentó el concepto de servicio alojado y detalló los indicadores medioambientales que pueden ayudar a reducir el impacto medioambiental de un servicio alojado en la nube.

[1] OVHCloud es un proveedor francés de servicios en la nube. Compite directamente con los servicios públicos de nube AWS, Azure o GCP.

Las aplicaciones desarrolladas prestan su servicio a través de un conjunto de hardware (placa base, procesadores, fuente de alimentación, etc.). La producción de estos materiales y su transporte (alcance 3) a los centros de datos representan el 63 % de la huella de carbono del proveedor de servicios en la nube OVHCloud, mientras que el consumo de energía de los centros de datos representa el 34 % de la huella (alcance 2).

Por último, las emisiones directas (alcance 1), como las de las oficinas o los generadores de OVH, representan únicamente el 1 % de la huella. Es necesario recordar, en el marco de este desglose, que parece necesario que la empresa de alojamiento recicle y prolongue la vida útil de los equipos utilizados en sus centros de datos. Cada equipo sustituido pasa sistemáticamente por una fase de restauración para volver a ponerlo en servicio si su estado lo permite. El ciclo de vida del hardware sigue los siguientes pasos: Reutilizar, reparar y reciclar.

El segundo objetivo es reducir la huella de carbono de alcance 2 mejorando los índices de consumo energético de los centros de datos. Existen cuatro indicadores medioambientales principales:

  • PUE: Power Usage Effectiveness: Parámetro de la eficiencia energética de un centro de datos. Los centros de datos más eficientes suelen rondar (al alza) el nivel 1.
  • WUE: Water Usage Effectiveness: Cuantificación del uso del agua para las operaciones de un centro de datos.
  • CUE: Carbon Usage Effectiveness: Mide la intensidad del uso del carbono en un centro de datos.
  • REF: Renewable Energy Factor: Mide la relación entre la energía renovable utilizada y la energía total de un centro de datos.
  • Ratio de componentes reutilizados: El índice de reutilización de los componentes reutilizados.

Índices de OVHCloud

 

Gracias a estos indicadores, es posible elegir mejor el proveedor de servicios en la nube y participar en la reducción de la huella de carbono de su aplicación o sus sistemas de información.

Para concluir la primera edición de la Digital Impact Week

Gracias a nuestros ponentes, hemos querido dar una respuesta colectiva y motivos para el optimismo de cara a contribuir al desarrollo de un mundo digital más sostenible frente a los retos del calentamiento mundial. Hemos presentado enfoques transversales, pero también soluciones, metodologías y proyectos para controlar mejor el impacto ecológico durante el diseño, el desarrollo y la implantación de software.

Y como esto es tan solo el principio, y el desafío que tenemos por delante sigue siendo inmenso, le proponemos que siga intercambiando y compartiendo ideas directamente con nosotros, para construir juntos un mundo digital más justo y sobrio: impact@davidson.fr

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